equipo de trabajo de alto rendimiento

Qué es un equipo de alto rendimiento

Por todos es sabido que trabajar con otras personas no significa necesariamente trabajar en equipo. Para trabajar bien en equipo, hemos de poner nuestro talento y habilidades al servicio de los demás y darlo todo por el equipo en el que trabajamos.

Por este motivo resulta tan difícil encontrar verdaderos equipos, y más aún, equipos de alto rendimiento, ya que es difícil para la gran mayoría no ser competitivos.

6 características de los equipos de alto rendimiento

Si quieres saber qué características debe tener un equipo de alto rendimiento para considerarse como tal, sigue leyendo y no te lo pierdas.

1. Sentimiento de objetivos comunes

A pesar de que un equipo está compuesto por personas muy diferentes, un equipo de trabajo de alto rendimiento debe tener algo en común: los objetivos. Para que trabajar en equipo funcione correctamente y todos se sientan integrados, se debe luchar para sacar el equipo adelante y que todos tengan un propósito claro. Una meta clara y bien definida hará que todos los integrantes pongan lo mejor de sí mismos en el equipo.

2. Seguridad

Cuando sabemos que nuestro equipo nos apoya en todo lo que hagamos y que nos va a ayudar en cualquier situación, es cuando podemos dar lo mejor de nosotros mismos. No importa si nos equivocamos ni si cambiamos de opinión en cualquier momento porque sabemos que nos van a corregir y escuchar sin juzgar en ningún momento.

En cambio, cuando estamos más pendientes del qué dirán y de no molestar a nadie por nuestros actos, no podemos dar lo mejor de nosotros mismos y las cosas no salen como esperaban, y esto es lo que debemos evitar a toda costa.

3. Responsabilidad

Todos y cada uno de los miembros debe tener clara su responsabilidad. Cada persona debe tener asignado su papel y si en algún momento las cosas no salen como esperaban, debe estar ahí siempre para solucionar el error.

En un entorno de responsabilidad compartida, desaparece el control y los miembros se muestran más transparentes, lo que reduce costes al no existir una jerarquía que invierta tiempo y recursos en controlar.

4. Disfrute

Para que un trabajo en equipo funcione, es imprescindible que cada persona que lo integra realice un trabajo que realmente le guste, ya que si no disfrutamos con lo que hacemos, las tareas no nos resultarán tan fáciles y fluidas y no rendiremos al máximo.

5. Confianza y respeto

Atrás quedaron las relaciones jerárquicas. Para que un equipo de trabajo prospere, ha de haber un clima de confianza y respeto mutuo en el que nadie se sienta más que otro, y esto es algo que se percibe claramente en la actitud de los miembros. Si queremos que nos respeten y confíen en nosotros, hemos de empezar por nosotros mismos. Debemos respetar y confiar en cada uno de nuestros compañeros en todo momento para obtener lo mismo.

6. Humildad

Es el último punto pero no por ello el menos importante. Debemos de demostrar siempre que sabemos hacer nuestro trabajo pero siempre con humildad y sin aires de superioridad. Ayudar al equipo es fundamental si de verdad se quiere prosperar, por lo que trabajar de manera individual sin implicar al grupo no está permitido si queremos hacer las cosas correctamente.

Si necesitas ayuda con la gestión del cambio para tu equipo de trabajo dé lo mejor de sí mismo en todo momento, pero no sabes cómo hacerlo, en Karismatia podemos ayudarte a hacerlo. Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos en todo lo que necesites.