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Gestión emocional: ¿Qué es y cómo funciona?

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Desarrollo profesional

Nadie es capaz de tener un control total sobre sus emociones, al fin y al cabo somos personas, con nuestros más y nuestros menos. Sin embargo, la gestión emocional si nos ayuda en gran medida.

Todas las personas tenemos cierto control sobre nuestras emociones, sin embargo hay quien es capaz de gestionarlas y para quienes este proceso es tedioso y casi imposible de realizar.

¿Qué es la gestión emocional?

La gestión emocional es la capacidad que tenemos las personas para manejar nuestras propias emociones. Para ello lo primero que debemos hacer es aprender a entender lo que sentimos, vivimos y percibimos, cuando somos conscientes de la diferencia entre nuestras emociones, las cosas que realmente han pasado y nuestros actos frente a estas, es mucho más fácil ser capaces de gestionar dichas emociones.

Tener un mayor control sobre nuestras emociones nos ayuda a empatizar y poder ponernos en el lugar de la otra persona, creando relaciones más fuertes y recíprocas. De mismo modo, nos ayuda a expresar correctamente nuestros sentimientos y emociones, siendo más fácil mantener una relación sana y próspera, sea del tipo que sea.

Al mismo tiempo podemos regularnos a nosotros mismos, evitando situaciones de estrés innecesario, y orientarnos hacia una vida más estable. Esto será fundamental especialmente para ponernos objetivos a largo plazo, ya que evitaremos movernos por los impulsos propios de las emociones y reafirmar nuestra parte consciente.

Además, nos ayuda a ver las cosas de forma más objetiva. Por ejemplo, cuando cometemos un error es común que nuestra parte emocional pueda interpretarlo como un fracaso o algo con lo que sentirnos mal, sin embargo, si somos capaces de gestionar nuestras emociones y darle importancia a nuestra parte racional, podremos verlo como lo que realmente es, un error que ha ocurrido como tantos en esta vida, que puede ayudarnos a no seguir cometiéndolo.

¿Cómo funciona la gestión emocional?

Aunque hay personas con mayor facilidad para gestionar sus emociones, y quienes tienen mayor dificultad, se trata de un proceso de aprendizaje que todos podemos desarrollar. Si eres una persona con mayor dificultad para ejercer control sobre sus emociones puedes apoyarte en un coach personal que te ayude. La labor de los coachs es ayudarte a conseguir objetivos y metas a través del conocimiento interno, lo cual es idóneo para mejorar tus habilidades emocionales.

Un coach te ayuda a ver la objetividad de las cosas, entender tus emociones y reflexiones sobre cómo actuar sobre ellas. Es por esto que se trata del profesional perfecto para mejorar tu gestión emocional.

Para aprender a gestionar nuestras emociones lo primero que debemos hacer es conocerlas y saber cuál es su funcionalidad.

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Tipos de emociones que existen

Existen 6 tipos de emociones diferentes con las cuales te sentirás muy identificado según el momento de tu vida, pero rara vez estás se dan en solitario, normalmente sentimos varias de estas emociones al mismo tiempo, es por esto que a muchas personas les cuesta entender sus emociones, ya que viven juntas.

En primer lugar tenemos la alegría, encargada de transmitirnos placer; después nos encontramos con la aversión, que se trata del rechazo hacia aquello que consideramos negativo para nosotros.
El miedo, que su función es protegernos ante los peligros; la ira que nos hace enfrentarnos ante los obstáculos. La sorpresa que nos ayuda a buscar distintas opciones y la tristeza, que nos informa de que algo nos está lastimando.

Ahora que ya conoces las distintas emociones y la importancia de poder gestionarlas es hora de dar el paso. El coaching es una herramienta genial para ayudarnos a conseguir nuestras metas, detectando los obstáculos y bloqueos mentales, para encontrar la forma de poder superarlos. Si quieres saber más sobre la gestión emocional o estás interesado en comenzar a trabajar en ella, desde Karismatia te ayudamos.