Las cuatro virtudes cardinales y cómo aplicarlas al liderazgo

Las cuatro virtudes cardinales y cómo aplicarlas al liderazgo

¿Has oído alguna vez hablar de las virtudes cardinales? Estas son las virtudes principales y fundamentales que poseen las personas y a raíz de las cuales se derivan las demás virtudes.

Estas virtudes, tienen muchas aplicaciones: En el post de hoy hablamos sobre las cuatro virtudes cardinales y cómo aplicarlas al liderazgo.

Cuáles son virtudes cardinales

Las cuatro virtudes cardinales son esenciales para las relaciones humanas y el orden social, aunque lo suyo es tratarlas de manera conjunta, también pueden ser estudiadas por separado para ver de qué tratan cada una de ellas.

Virtudes cardinales: Prudencia

Sin duda, la prudencia es una gran virtud, esta parte nos hace más humanos y trata sobre las consecuencias de nuestras palabras y actos. Gracias a la prudencia, aprendemos a actuar de acuerdo a lo que es mejor en cada situación, de forma que provoquemos el menor daño posible o el mayor bien.

En resumen, la prudencia provoca que reflexionemos antes de hablar o actuar, de forma que la situación queda muy controlada en todo momento. Esta virtud conlleva madurez y sabiduría en todo momento. Saber aplicar esta virtud cardinal al liderazgo es muy importante.

Virtudes cardinales: Justicia

Una de las cuatro virtudes cardinales que debe ser aplicada al liderazgo, la justicia. Gracias a esta virtud, somos capaces de juzgar aquello que está bien o está mal, dando a cada uno aquello que se merece.

Cuando lo aplicamos al liderazgo, premiaremos a aquellos que lo hacen bien más que aquellos que no lo hacen tanto, lo que conllevará un extra de motivación y ganas de superarse.

Virtudes cardinales: Fortaleza

La virtud de la fortaleza es todo lo contrario a la debilidad, es la capacidad para luchar contra todo lo difícil que se antepone en diferentes situaciones puntuales de la vida o más cotidianas.

La fortaleza nos permite sobreponernos ante todo aquello que nos produce miedo o temor para salir de esa situación más fuertes y felices.

Cuando hablamos de aplicarlo en liderazgo, la virtud cardinal de la fortaleza permite resistir ante la gran cantidad de problemas que surgen durante al camino, pero que, gracias a la fortaleza del líder conseguirán que el equipo salga más reforzado.

Cuáles son virtudes cardinales

Virtudes cardinales: Templanza

Como última y quizás una de las más importantes de las virtudes cardinales para ser aplicadas en liderazgo: La templanza.

La templanza consiste en anteponer el uso de la razón ante tentaciones de los sentidos o las pasiones, controlando el subconsciente y el pensamiento crítico. Hoy en día, esta virtud cardinal es una de las más difíciles de conseguir, ya que el mundo actual nos pide totalmente lo contrario.

Virtudes de un líder

Cuando nos referimos a un líder, este debe poseer un poco de las cuatro virtudes cardinales y aplicarlas. Como te hemos comentado a lo largo de este post, cada una de ellas aporta todo lo que necesita un líder para saber dirigir un equipo y conseguir que todos remen en la misma dirección.

Sin embargo, aunque todo el mundo nace con unas virtudes cardinales ya predeterminadas, a lo largo de la vida se pueden ir trabajando y mejorando de forma continua. Para hacerlo, lo primero es hacer un trabajo de retroalimentación para saber en qué fallamos y empezar a trabajar en las debilidades.

En Karismatia, contamos con sesiones de coaching empresarial y de equipos, en los que estas virtudes cardinales pueden ser trabajadas para ser aplicadas en liderazgo, pregúntanos todas tus dudas sobre ellas y tu equipo verá grandes resultados.