El visual thinking, o pensamiento visual, es un método innovador que surgió con el objetivo de mejorar la eficiencia, la comunicación y la creatividad en la gestión de proyectos y los equipos de trabajo. El visual thinking es una de las mejores formas de exponer aquello que queremos expresar, ya que combina el lenguaje verbal y no verbal, usando tanto imágenes como dibujos para expresar ideas y conceptos que pueden resultar complejos, haciéndolo mucho más comprensible. Como decía un proverbio chino: “la tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria». Si quieres saber qué es el visual thinking y cómo dominarlo para llevar tus proyectos al siguiente nivel, este es tu artículo.
Qué es el visual thinking
Como ya hemos dicho, el visual thinking no es más que una metodología que consiste en representar ideas, conceptos y datos a través de imágenes y dibujos, lo que permite una mejor comprensión y retención de la información. Esta técnica aprovecha la capacidad innata del cerebro humano para procesar información visual de manera más rápida y efectiva que el texto. El cerebro retiene tan sólo el 10% de lo que lee, mientras que recuerda el 80% de las imágenes que vemos.
Para llevar a cabo el visual thinking, es esencial familiarizarse con dos conceptos básicos: el boceto y el croquis. Un boceto es un dibujo en dos o tres dimensiones realizado a mano alzada, sin utilizar herramientas de dibujo. Es ideal para capturar ideas rápidamente y es perfecto para el pensamiento visual cuando se está estudiando o preparando un proyecto. Por otro lado, un croquis es un dibujo más elaborado que se realiza con material de dibujo y tiene dimensiones más precisas. Este tipo de dibujo es más adecuado para presentaciones formales o proyectos que requieren mayor detalle.
Beneficios de usar el visual thinking
El visual thinking es una herramienta que ofrece grandes beneficios tanto para la gestión de proyectos, como para aquella persona que quiere transmitir o comunicar una idea de forma eficiente, ya que aporta claridad y simplicidad a la información. Además, aunque no lo creas, todas las personas están preparadas para practicar esta técnica, aunque si sigues teniendo dudas sobre si esta técnica es para tí, aquí tienes algunas razones más para ponerlo en práctica.
- Claridad y síntesis: Permite resumir y aclarar el contenido a través de conceptos simples, datos y flujos, lo que facilita la comprensión de ideas complejas al conectarlas con conceptos básicos.
- Visión global: Proporciona una visión general que ayuda a ver la información desde un punto de vista más global, facilitando la conexión de diferentes ideas.
- Mejora de la memoria: Aumenta el nivel de concentración y memoria. De hecho, el factor de memorización se ve multiplicado seis veces respecto al de la palabra, enriqueciendo el aprendizaje.
- Expresión clara: Ayuda a expresar de forma clara una idea, evitando las explicaciones monótonas y haciendo que los conceptos sean más amenos y fáciles de entender.
- Estimulación creativa: Al igual que ejercitamos el cuerpo, el cerebro necesita estímulos y retos para mejorar. El pensamiento visual simplifica esta tarea, permitiendo que la información nos llegue de forma más automática y ayudando a sintetizar y retener sólo lo realmente importante.
Cómo hacerlo
- Definir el objetivo: Antes de comenzar, es importante tener claro el objetivo del visual thinking, lo que te ayudará a enfocar tus esfuerzos y a crear visualizaciones más efectivas. Pregúntate: ¿Qué información necesitas comunicar o qué problema estás tratando de resolver?
- Recopilar información: Reúne toda la información relevante que necesitas para tu pensamiento visual. Esto puede incluir datos, hechos, ideas y cualquier otro material que sea importante para el proyecto.
- Seleccionar herramientas: Hay muchas herramientas disponibles para el visual thinking, desde papel y lápiz hasta software especializado como Miro o Canva. Elige las herramientas que mejor se adapten a tus necesidades y preferencias.
- Crear bocetos y croquis: Comienza creando bocetos rápidos para capturar tus ideas iniciales. No te preocupes por la perfección en esta etapa; lo importante es plasmar tus pensamientos de manera visual. Luego, puedes elaborar croquis más detallados para presentar tus ideas de manera más formal.
- Organizar la información: Organiza tus bocetos y croquis de manera que cuenten una historia coherente. Utiliza flechas, diagramas y otros elementos visuales para mostrar las relaciones entre las ideas y los conceptos.
- Revisar y ajustar: Revisa tu visual thinking y realiza ajustes según sea necesario. Asegúrate de que la información sea clara y fácil de entender, y de que cumpla con el objetivo que te has propuesto.
Herramientas y técnicas
- Papelería: Papel, lápices de colores, rotuladores y pizarras blancas son excelentes herramientas para empezar con el proceso de visual thinking.
- Software: Herramientas digitales como Miro, Canva, y Microsoft Visio permiten crear visualizaciones más sofisticadas y compartirlas fácilmente con tu equipo.
- Plantillas: Utiliza plantillas de mapas conceptuales, diagramas de flujo y otras herramientas visuales para estructurar tu información de manera efectiva.
Ejemplo práctico de Visual Thinking
Si todavía no ves claro cómo usar el pensamiento visual en un proyecto, te quedará más claro con un ejemplo. Supongamos que estás trabajando en un proyecto para desarrollar un nuevo producto. El pensamiento visual te permitirá comenzar con un croquis o esquema inicial que muestre el proceso de desarrollo del producto, desde la ideación hasta el lanzamiento. Puedes incluir diagramas que representen cada etapa del proceso, así como las tareas y responsabilidades de cada miembro del equipo. Con este enfoque, podrás clarificar el proceso, identificar cuellos de botellas antes de siquiera empezar con el proyecto, y facilitará la colaboración y la coordinación entre los miembros del equipo.
Como has podido observar, el visual thinking es una herramienta muy poderosa para todos los que necesiten expresar una idea o un concepto de forma clara. En karismatia, trabajamos con empresas para facilitar la comunicación, optimizar procesos, mejorar la gestión de equipos, y mucho más, por lo que estás buscando un coaching empresarial, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Laura Bueno es coach experta en coaching personal y de equipos. Posee certificados como Practitioner con la metodología PROSCI & ADKAR, además de ser facilitadora de Lego® Serious Play® para conseguir una mejor comunicación y gestión del cambio. Además, es creadora del método CORS, con el cual ayuda a las empresas a arreglar sus fallos en la comunicación, y así ganar eficiencia en sus procesos. Cree profundamente en la fuerza del trabajo en equipo, tanto de grandes como de pequeñas organizaciones. Su objetivo es ayudar a personas y equipos a desarrollarse y lograr la vida que deseas.


