Críticas Negativas – Reflexiones Diarias –

¿Por qué menospreciamos o criticamos a los demás sin motivo aparente? ¿Es acaso una forma de mostrar la inconformidad con nosotros mismos? Profundiza en este cuento para conocerte mejor. Mirarte en un espejo tan exagerado como este cuento te da conciencia de lo que eres realmente.

¿ACASO SOIS JUECES?

Eran unos discípulos que llevaban muchos años con su maestro, pero no podían corregir tener la lengua demasiado ligera y utilizarla a veces como una daga. Se juzgaban alegremente unos a otros, criticaban y censuraban por sistema y habían hecho de todo es su diversión favorita. Incluso llegaron a criticar más o menos elevadamente a su propio maestro. Como este sabía que todos eran bastante inclinados a la censura fácil y gratuita, intuyó que él mismo también era diana de sus comentarios. Les llamó cierto día y les dijo:

  • ¿Acaso sois jueces y os gusta ejercer como tales? ¿Habéis estudiado leyes y por eso os place tanto actuar como jueces?

Los discípulos enrojecieron de vergüenza y se quedaron muy turbados y vacilantes, sin saber qué responder. El mentor agregó:

  • Os he enseñado muchas cosas, pero os voy a enseñar hoy unas cuantas más, aunque no parecéis aprender fácilmente, mis queridos jueces. ¿Sabéis algo importante? Al criticar a los demás, os estáis criticando a vosotros mismo. En vuestra mirada hay fealdad porque vuestra mente y vuestro corazón son feos. Si después de tanto tiempo no habéis mejorado, no merecéis ser mis discípulos ni yo merezco teneros como tales. Y el maestro se retiró a una ermita situada en las altas cumbres.

REFLEXIONES

Aunque muchos no nos hayamos dado cuenta antes, una simple palabra o expresión con la que descalificamos a los demás, es algo que está presente en nosotros. Si eres de esas personas que solo ve los aspectos negativos en una persona, tienes que plantearte si los ves en ti mismo también. Cuando criticamos e injuriamos a terceras personas sin ningún motivo aparente solo estamos dando salida a ideas que tenemos sobre nosotros mismos. Lo mismo ocurre cuando hacemos todo lo contrario, cuando de una u otra manera elogiamos a alguien sin ningún motivo. Debemos ser coherentes con nosotros mismo, aunque además de seres racionales también nos dejamos ir por las emociones, pero tenemos que tener presente siempre la tolerancia y la comprensión hacia los demás (y hacia nosotros mismos) porque va a suponer un cambio en ti y en tus relaciones.

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