Reflexiones cortas. Ataques de Ira

Dentro del relato Ataques de Ira, se encuentra una reflexión que puede que cuando acabes de leer el cuento la consideres obvia, pero nos gustaría preguntaros ¿cuál es nuestra actitud ante la ira, los celos, el miedo, etc.?

Ataques de Ira

Era un hombre que con gran facilidad y de forma recurrente tenía ataques de ira y los cuales eran imposibles de controlar. El hombre bastante preocupado por todo esto, investigó para saber qué hacer; un familiar le habló de un gran sabio que podía aconsejarle. El hombre decidió ir a visitar al sabio, que vivía en el bosque. Un vez llegó, el hombre frente al sabio le explicó su problema, a lo cual el sabio respondió:

  • Amigo mío, no puedo aconsejarte si no veo algún ataque de ira de los que me estás hablando. Lo mejor es que cuando tengas alguno de estos ataques vuelvas y así yo podré verlo y aconsejarte lo mejor para ti.

Unos días después, el hombre lleno de ira como otra de las muchas veces fue a visitar al sabio, pero cuando llegó allí ya se le había pasado. Cuando el hombre le explicó esto al sabio, este contestó:

  • Así no puedo aconsejarte, necesito verte en el momento del ataque de ira, la próxima vez que te pase, ven a verme más rápido.

Pasados unos días el hombre fue invadido otra vez por la ira, así que salió corriendo hacía el lugar donde se encontraba el sabio, pero como en la vez anterior, cuando llegó ya no sentía ese sentimiento. A esto el sabio le dijo:

  • ¡Vaya!, tendrás que venir aun más rápido cuando vuelvas a sentir esa ira.

A la semana siguiente, el hombre cuando empezó a sentir que la ira iba a apoderarse de su control salió corriendo hacia el sabio. El hombre llegó cansado y sin ira, como había pasado antes, a lo que el sabio le dijo:

  • ¿Te das cuenta? La ira no te tiene atrapado, viene y se va, como una ola sube y baja. Lo que tienes que hacer es no dejarte atrapar por la ola y mantener la tranquilidad a pesar de que esa ola sea la ira.

REFLEXIONES

En el cuento se habla de ira, pero si nos detenemos ante las palabras del sabio, vemos que podemos aplicar esta respuesta a cualquier estado en el que nos encontremos, ira, miedo, celos, odio, todos estos sentimientos vienen y se van, la cuestión es poder reconocer la situación y no dejarte atrapar, pero por supuesto, conocerte a ti mismo. Teniendo conciencia de nuestro estado mental podremos mantener la tranquilidad cuando la ola de la ira, del miedo, del odio, etc. se acerque a nosotros.

Este proceso no es fácil, claro está que al principio nuestro control no será perfecto, pero cuando practicas este control sobre estos estados negativos, finalmente conseguirás que la ola ni se acerque a ti.

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